28/04/2012 El Economista: La complicada apuesta por el crecimiento

Se han preguntado alguna vez por la diferencia entre ser bonista y ser accionista de una compañía? Lo digo porque en ello radica gran parte del epicentro de la última réplica del terremoto financiero que estamos viviendo, y es fundamental para entender lo que ocurre. Es además la clave para comprender la reacción de los acreedores internacionales, para poder valorar por qué nuestra prima de riesgo sufre las convulsiones por todos conocidas y por qué el mercado se inquieta cuando se ensalza el crecimiento económico por parte de algún político.

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