Deflación: el fantasma que no es tal

LaInformacion_logoEl IPC tuvo en diciembre su sexto descenso interanual consecutivo. Partiendo de ese dato, y teniendo en cuenta que 2014 fue el primer año de la serie histórica que acabó con una caída de los precios al consumo, son varias las voces que declaran ya que España ha entrado en deflación. Yo discrepo.

La deflación es una caída generalizada del nivel de precios que se realimenta, porque los agentes económicos esperan más caídas y posponen sus compras. Es un fenómeno muy negativo: cae la demanda y con ella la actividad y el empleo. Además, conlleva una mayor dificultad para pagar las deudas, alentando la morosidad y las quiebras.

Para explicar qué pasa con los precios al consumo utilizaré los datos del IPCA (IPC armonizado, que se elabora igual en toda la UE) y sin impuestos. Los precios que integran el IPCA se pueden clasificar en tres grupos: i) precios libres (67% del total), son determinados por la libre oferta y demanda; ii) precios administrados (12% de la cesta), se establecen en todo o en parte por decisiones del gobierno (como el tabaco, las matrículas universitarias, etc.) y iii) precios volátiles (21% restante), que son los combustibles y los alimentos no elaborados.

La única novedad que hay en la evolución de los precios al consumo ocurre en los precios volátiles, que hace un año crecían a un ritmo interanual del 1,4% y ahora caen el 5,8%. A su vez, eso ocurre por el menor precio de los combustibles líquidos, que ahora es un 18% inferior al de un año antes. Ese es el motivo por el cual el IPCA pasó de aumentar 0,2% en diciembre de 2013 a caer 1,1% en la actualidad.

La caída del IPCA provocada por la disminución de los precios volátiles es lo mismo que ocurrió en 2009. En ese momento se registraron 8 meses con caídas interanuales y también se habló de “deflación”. La realidad demostró que esos temores eran infundados.

Los precios libres caen sin interrupción desde enero de 2012, aunque nunca de modo generalizado: siempre hay artículos cuyos precios suben y otros que caen. Desmintiendo un proceso de deflación, ahora bajan menos que hace un año (-0,1% en diciembre, el menor descenso en siete meses, frente a -0,2% un año antes). Estos precios caen porque la economía funciona por debajo de su nivel potencial. Prueba de ello son la aún altísima tasa de paro y la baja utilización de la capacidad instalada en la industria. Esto supone una débil demanda que presiona a estos precios hacia abajo. Ese descenso es un mecanismo de ajuste normal en una economía en crisis y es positivo porque, entre otras cosas, permite recuperar parte de la competitividad perdida en los años del “boom”.

Los precios administrados no han dejado de aumentar, aunque ahora lo hacen a un ritmo más bajo (0,9% que se compara con un 2,5% en los primeros tres meses de 2014). Es obvio que el menor aumento de estos precios es bienvenido, mucho más después de haber subido un 48% en los cinco años anteriores.

El IPCA está compuesto por 87 grupos de artículos. En diciembre, 41 de ellos tuvieron un aumento interanual en sus precios, 43 un descenso y los 3 restantes quedaron igual. No hay un proceso generalizado de caídas de precios.

Tampoco hay síntomas de que las caídas se realimenten. Si comparamos la variación del precio de cada grupo de productos con la variación que tenían hace un año, se observan todas las situaciones posibles: hay precios que caían y siguen cayendo (textiles para el hogar, servicios hospitalarios, etc.), otros que caían pero ahora suben (hoteles, seguros relacionados con el transporte, etc.), precios que subían y continúan en alza (restaurantes, transporte aéreo, etc.) y precios que ascendían y ahora caen (artículos de vidrio, vino, etc.).

España no está en deflación ni creo que vaya a estarlo. La recuperación de la economía irá disminuyendo la presión bajista sobre los precios libres. Por su propia naturaleza, los precios volátiles que hoy caen volverán a subir. Mientras tanto, celebremos el “gordo de Navidad” que ganó la economía española con la caída del precio del petróleo.

 

Publicado por Diego Barceló Larran en La Información.com el 15/01/2015